Somos un linaje escogido, un real sacerdocio, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios, para predicar, enseñar y ministrar las virtudes del Señor con poder y señales, que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable
1 Pedro 2:9
Hacemos discipulos en todos los lugares, enseñándoles que guarden todas las cosas que mandó el Rey Jesús; bajo la unción del Espiritu Santo, de creyente a discipulo, de discípulo a embajador del Reino de Dios.
Mateo 28:19-20, 2 Corintios 5:20.